Conociendo a... Andreu Muntaner ¨Lobo¨

Hablar de Andreu Muntaner es hablar de una de las grandes voces del panorama musical nacional. Pocos vocalistas en la escena nacional pueden presumir de una versatilidad tan salvaje como la suya. Desde sus inicios pateando escenarios hasta convertirse en la voz de proyectos de peso y referente del rhythm and blues y el rock estatal, trazamos la cronología de una carrera construida a base de talento puro, sudor y una pasión innegociable por la música en directo. Desde Trogloditas, pasando por Dirty Martini, Desterrados, su tributo a Elvis Presley o su proyecto en solitario, Andreu Muntaner demuestra carácter y fuerza en cada uno de los proyectos en los que esta embarcado. Hablamos con el para repasar su trayectoria y conocer de primera mano sus próximas novedades.
● Da la sensación de que no entiendes la música como un único camino, sino como un lugar donde explorar distintas personalidades. ¿Qué parte de Andreu encontramos en tu proyecto en solitario y cuáles aparecen cuando te subes al escenario con The Spirit Chariot, Dirty Marini, Smoke o interpretando el repertorio de Elvis Presley?
Creo que mi proyecto en solitario, Andreu Muntaner “Lobo”, es la fotografía más fiel de todo lo que llevo dentro. Es una instantánea que hago cada pocos años y que refleja la mezcla de influencias, experiencias y aprendizajes que he ido acumulando a lo largo del camino.
Cada banda, colaboración o proyecto en el que participo me aporta algo nuevo. También me nutro constantemente de la música que escucho, ya sea actual o de cualquier época y estilo que me despierte curiosidad. Todo eso acaba filtrándose de forma natural en los discos de Lobo.
Cuando me subo al escenario con otras formaciones aparecen distintas facetas de mí mismo, pero todas forman parte de la misma persona. En cada proyecto hay un personaje, una energía y una manera diferente de comunicar, pero la esencia sigue siendo la misma: la pasión por la música y por contar historias a través de ella.
● No es habitual que un artista pueda moverse con tanta naturalidad entre proyectos tan diferentes. ¿Cambias el "chip" cada vez que afrontas uno de ellos o, en el fondo, todos responden a una misma forma de entender la música?
En realidad, lo que más cambia son la ropa, los músicos y el contexto. Al final, todo es música y todo consiste en cantar.
Sí que hay un cambio de mentalidad cuando paso de un proyecto a otro. Quizá lo definiría de una forma muy sencilla: me siento un poco como un actor que cambia de personaje. Cada estilo requiere una actitud distinta, una técnica vocal concreta y un conocimiento profundo de su lenguaje musical.
No es lo mismo interpretar blues, rock clásico, soul o ponerme en la piel de Elvis Presley, pero todos esos proyectos responden a una misma manera de entender la música: con respeto por el género, honestidad y entrega absoluta en el escenario. Para mí no se trata de disfrazarse, sino de comprender qué necesita cada canción y servirla de la mejor manera posible.
● Has construido una trayectoria en la que conviven las canciones propias con el respeto por grandes referentes como Elvis Presley. ¿Qué te ha enseñado a interpretar la obra de un icono así y cómo ha influido en tu manera de escribir y de actuar?
Mi relación con Elvis viene de muy lejos. Tendría cinco o seis años cuando escuché por primera vez If I Can Dream sonando en un vinilo de la enorme colección de discos de mi padre. Lo recuerdo perfectamente. Algo explotó dentro de aquella cabecita y pensé: “Yo quiero eso. Quiero ser cantante”.
A partir de ese momento no dejé de escuchar música. Pasaba horas intentando entender e imitar a aquellos grandes artistas que habitaban esa colección de discos maravillosa.
Interpretar la obra de Elvis me ha enseñado muchas cosas, pero sobre todo la importancia de la técnica, la disciplina y la constancia. Detrás del mito había un artista que trabajaba muchísimo y que tenía una capacidad increíble para transmitir emoción.
Su influencia en mí ha sido total. Está presente en mi forma de cantar, de entender el escenario, de conectar con el público e incluso en mi manera de componer. Y no solo Elvis: todos esos grandes cantantes que admiré desde niño siguen acompañándome y enseñándome algo nuevo cada día.
● Si alguien quisiera conocerte como músico y solo pudiera asistir a uno de tus conciertos, ¿le recomendarías un directo de Andreu Muntaner “Lobo”, uno de Mr. Wolf & The Blues Freaks, una actuación con Smoke, Dirty Marini o el tributo a Elvis? ¿Qué descubriría de ti en cada uno de ellos?
Si tuviera que elegir solo uno, le recomendaría un concierto de Andreu Muntaner “Lobo”, porque es donde se concentra la esencia de todo lo que he vivido musicalmente. Ahí conviven todas las influencias, todos los aprendizajes y todas las versiones de mí mismo que han ido apareciendo a lo largo de los años.
Dicho esto, cada proyecto tiene una personalidad propia y ofrece algo diferente. En Mr. Wolf & The Blues Freaks está mi lado más ligado al blues y a las raíces; con Smoke o Dirty Marini aparecen otras sonoridades y otras formas de entender el rock; y en el repertorio de Elvis llevo al escenario una de mis mayores pasiones y uno de los artistas que más han marcado mi vida.
Así que, siendo sincero, lo ideal sería que vinieran a verlos todos. Solo así tendrían una visión completa del viaje.

● Mirando todo el camino recorrido, ¿sientes que cada proyecto ha cubierto una necesidad creativa distinta o todavía hay una faceta de Andreu Muntaner “Lobo” que sigue esperando el momento adecuado para salir a la luz?
Estoy convencido de que todavía quedan muchas facetas por descubrir. Me quedan canciones por escribir, bandas por crear y muchísimo por aprender. Esa sensación de que aún hay caminos por explorar es precisamente lo que me mantiene ilusionado.
Cada proyecto ha respondido a una necesidad creativa concreta y me ha permitido crecer como músico y como persona, pero nunca he sentido que haya llegado a una meta definitiva. La música es un proceso continuo.
Ahora mismo estoy trabajando en el sexto LP de Andreu Muntaner “Lobo”, con la producción de Martín García Duque, acompañado por una banda de ensueño y con la colaboración de John Duer en las letras en inglés. Además, habrá colaboraciones y duetos muy especiales que me hacen mucha ilusión. Es un momento creativo muy intenso y siento que todavía estoy descubriendo nuevas formas de expresarme y de sorprenderme a mí mismo.









