El 14 de mayo nos citamos con Delabruma en Moby Dick

Más allá del sonido, el álbum funciona como un viaje emocional que no esquiva la vulnerabilidad ni la tensión. Aquí hay crudeza, pero también sensibilidad; hay electricidad, pero también atmósferas que envuelven. Todo ello sostenido por una producción directa, sin artificios, que refuerza una idea clara: lo importante no es disfrazar las canciones, sino hacerlas sentir. Y en ese terreno, el del directo, DELABRUMA juega en casa. El 14 de mayo no será solo la presentación de un disco, sino la confirmación de una banda que entiende la música como un espacio de conexión real, sin filtros y sin concesiones.
Tal está siendo la agitación que el grupo ha despertado el interés de medios especializados y ha comenzado a sonar en programas de referencia como El vuelo del Fénix o Turbo 3 de Radio 3. Con guitarras potentes, bajo con carácter, baterías sólidas y letras de gran carga simbólica, DELABRUMA apuesta por un sonido genuino que fusiona contundencia y sensibilidad, generando una identidad propia en la música actual. Con la vista puesta en consolidarse como uno de los referentes del rock alternativo en castellano, DELABRUMA presentará en breve más fechas en directo, donde mostrarán la potencia de un proyecto concebido para trascender más allá del estudio.
En una escena madrileña donde el ruido es constante pero las identidades claras escasean, DELABRUMA ha conseguido abrirse paso con una propuesta que no busca tanto reinventar el rock como hacerlo suyo. Su trayectoria, aunque breve en lo cronológico, apunta a una evolución rápida y coherente, marcada por una idea muy clara: hacer canciones desde la honestidad, sin renunciar a la contundencia. Más allá del sonido, hay un elemento que atraviesa toda la trayectoria de DELABRUMA: la intención. El propio grupo ha insistido en la importancia de componer desde el corazón, sin importar tanto el estilo como la verdad que hay detrás de cada canción.
Esa filosofía se traduce en un discurso que huye del artificio y apuesta por la cercanía, algo que se percibe tanto en estudio como, especialmente, en directo. DELABRUMA forma parte de esa nueva generación de bandas que están devolviendo al rock en castellano una cierta urgencia. Sin grandes discursos ni poses forzadas, lo suyo va de canciones que golpean y, sobre todo, que dicen algo. Y eso, en tiempos de ruido constante, ya es mucho decir.








