Tomasito García y sus Desensamblados presentan “La comida está en el horno”: un mapa emocional hecho música

El nuevo trabajo de Tomasito Garcia y sus Desensamblados es una realidad. La comida está en el horno se presenta como un proyecto profundamente íntimo y autobiográfico, donde cada canción nace desde un vínculo real, un nombre propio y una historia que permanece viva. Más que un simple conjunto de temas, el disco se construye como un mapa afectivo: un recorrido sonoro que rinde homenaje a las personas, lugares y emociones que han dado forma a su identidad artística.
Cada pieza del álbum está dedicada a figuras esenciales en la vida del artista, convirtiendo el repertorio en un ejercicio de memoria y reconocimiento. Desde la complicidad compartida con su pareja —quien además aporta su voz—, hasta la influencia de su abuela y su amor por el joropo tuyero; desde la celebración vital heredada de su madre hasta la relación fraternal con su hermano. También hay espacio para lo cotidiano convertido en símbolo, como la figura del padre, capaz de transformar una frase simple en recuerdo imborrable, o incluso la presencia de su gato, capturada en pequeños gestos y silencios.
El disco se abre igualmente a lo colectivo y lo emocionalmente complejo. La ciudad natal, Caracas, aparece como un lugar irrepetible, cargado de identidad y pertenencia, mientras que temas como El cordonazo de San Francisco abordan territorios más oscuros, como la depresión, representada aquí como una lluvia persistente e imprevisible.
Lejos de fijar una identidad estática, La comida está en el horno propone una visión en constante movimiento: tradición que evoluciona, memoria que se actualiza y música que se construye en tiempo real. Esta idea se sintetiza especialmente en el tema que da título al disco, donde convergen conceptos como hogar, espera y regreso, junto a una fusión sonora que entrelaza el joropo con influencias flamencas, reflejo de una herencia cultural diversa.
El cierre llega con una reinterpretación de Savage Daughter, tema original de Wyndreth Berginsdottir, que se integra de manera orgánica en el discurso del álbum. Esta versión refuerza una de las ideas centrales del proyecto: la afirmación de la voz propia y la reivindicación de la identidad como acto de resistencia. Con La comida está en el horno, el artista no solo comparte canciones, sino también un proceso: una obra construida desde las personas, la memoria, la mezcla y el devenir constante de la vida.
No tendremos que esperar mucho para vivir la experiencia de vivir en directo el nuevo disco de Tomasito García y sus Desensamblados, ya que estarán presentes en el StayAlive Fest que se celebra en Madrid. La fecha será el próximo 24 de mayo en la sala Independance de la capital y supondrá la primera ocasión para escuchar los temas que estarán dentro de su primer Larga Duración. Sobre el escenario, la banda convierte cada concierto en una experiencia vibrante y en constante movimiento. La energía fluye sin tregua, alimentada por la improvisación y por un juego de dinámicas que rompe la barrera entre artista y público, manteniendo la tensión narrativa de principio a fin.









