Descubrimos al Ricardo Portman más intimo y personal

Ricardo Portman abre en canal su nuevo ciclo creativo con “Deer”, segundo adelanto de su próximo álbum A Five-Year Instant, un trabajo que verá la luz en los próximos meses y que marca un antes y un después en su trayectoria. No es una canción amable ni busca serlo: es un punto de inflexión, un gesto de exposición y una necesidad urgente de convertir el presente en sonido.
“Deer” es, hasta la fecha, la composición más personal y descarnada de Portman. Lejos de cualquier artificio, la canción avanza como un ejercicio de honestidad radical, tenso y visceral, donde la emoción no se maquilla ni se suaviza. Aquí la vulnerabilidad no aparece como debilidad, sino como fuerza creativa y motor narrativo. La canción se construye desde un lugar incómodo, casi inhóspito. Portman transforma su propia experiencia en un relato sonoro de identidad, fragilidad y resistencia, dejando que la crudeza emocional marque el pulso del tema. No hay distancia ni refugio: todo ocurre en primer plano.
En lo lírico, la figura del “ciervo en el lago” atraviesa la canción como una imagen central. Una metáfora de desorientación, pero también de alerta y supervivencia. El ciervo no huye: observa, resiste, se mantiene en pie en medio de aguas inestables. Desde ahí, la letra retrata un momento de búsqueda personal atravesado por el desamor, la indiferencia y la confusión, sin renunciar a una voluntad firme de seguir adelante.
“Deer” apela a lo íntimo desde una honestidad casi incómoda, colocando al oyente frente a esa tensión constante entre fragilidad y furia contenida. Un adelanto que no pretende anticipar respuestas, sino plantear preguntas, y que confirma que A Five-Year Instant será un disco nacido desde la necesidad, no desde la comodidad. En “Deer”, Ricardo Portman construye una tensión constante a partir de guitarras rugosas, un pulso rítmico firme, casi ritual, y una voz que se mueve entre la contención y la explosión emocional. La canción avanza sin adornos, sosteniendo una intensidad que refuerza su carga expresiva de principio a fin.
Lejos de funcionar como un simple adelanto, el tema marca el tono de A Five-Year Instant: una obra profundamente personal, grabada en Cerdanyola del Vallès entre septiembre y octubre de 2025, en la que Portman asume casi todos los instrumentos. Un paso más hacia un álbum que se anuncia directo, emocionalmente expuesto y fiel a una identidad artística sin filtros.









