Conociendo a... Tangerine Flavour

● Un disco en directo siempre tiene algo de “radiografía real” de una banda… ¿qué vais a mostrar de Tangerine Flavour que en estudio todavía no se había visto del todo?
Creo que este disco enseña la versión más honesta de Tangerine Flavour, y además es algo que mucha gente cercana nos llevaba pidiendo desde hace años. Siempre nos han dicho que, aunque las canciones les gustan cuando las escuchan por primera vez en casa, en CD, vinilo o Spotify, el sentimiento es completamente distinto cuando las viven en directo.
En estudio siempre intentas capturar la esencia, pero también hay un punto inevitable de control, de perfección y de pulido. Aquí, en cambio, se escucha la banda tal y como suena cuando se apagan las luces y empieza el ruido de verdad: la energía real, el sudor, la tensión, la interacción entre nosotros y con el público. Se escucha el carácter de Tangerine Flavour, incluso con sus pequeñas imperfecciones, que al final son las que hacen que todo sea auténtico. Y por primera vez, creemos que esa sensación de directo queda realmente reflejada en un disco.
● Si tuvierais que escuchar este disco en directo dentro de diez años, ¿qué os gustaría que os devolviera: orgullo, nostalgia, o la sensación de haber sobrevivido a algo?
Si tuviera que escucharlo dentro de diez años, me gustaría que me devolviera un poco de todo: orgullo, nostalgia y esa sensación de haber sobrevivido a algo. Pero sobre todo me gustaría que, si dentro de diez años ya no seguimos tocando o incluso no seguimos juntos como banda, este disco nos recuerde lo felices que éramos en ese momento. Lo que significaba tocar, tocar junto a tus amigos, casi como hermanos, y hacerlo para tus amigos, tu familia y la gente que venía a vernos.
Al final, igual que una foto puede enmarcar un instante para siempre, este disco va a enmarcar una sensación. Y seguramente nos hará mirar atrás a nuestra juventud, como cuando vemos vídeos antiguos de nuestra trayectoria, de cuando empezamos y pensábamos que éramos increíbles… y ahora nos da hasta vergüenza ajena. Pero precisamente ahí está la gracia: que quede guardado lo real, lo vivido, lo que fuimos en ese momento.
● Vuestro sonido siempre ha tenido mucho de carretera y directo… ¿ha habido canciones que hayan crecido tanto en vivo que casi se hayan convertido en otra cosa respecto a sus versiones originales?
Sí, totalmente. Hay canciones que en estudio son una fotografía y en directo se convierten en una película. Algunas han ganado velocidad, otras se han vuelto más agresivas o más expansivas, y otras incluso han cambiado el peso emocional. El directo te obliga a reinterpretar, a dejar espacio a la improvisación y a la respuesta del público.
Un ejemplo sería “Dark Winter”, del primer EP Tangerine Flavour EP. Es una canción que lleva con nosotros más de diez años y que ha ido evolucionando con el tiempo de una forma brutal. La versión original fue solo el punto de partida, porque en directo empezó a coger nuevas formas, nuevos matices, otro latido… hasta el punto de que, durante muchos años, la versión que realmente la identificaba no estaba grabada en ningún disco. Solo existía sobre el escenario. Este álbum en directo captura por fin esa esencia: la cara más eléctrica y energética que muchas canciones ganan cuando las tocamos en vivo, y que al final es donde sentimos que Tangerine Flavour suena de verdad.
Si este disco fuese una carta para vuestro yo del pasado, aquel que empezaba la banda, ¿qué creéis que le diría?
Le diría que siga haciendo las cosas con el mismo criterio: haciendo la música que nos gusta y que nos llena, aunque no sea la que llena estadios. Que confíe en el camino y en la identidad de la banda.
Y también le diría que no tenga miedo a probar cosas nuevas, estilos distintos, aunque al principio parezca que no encajan entre sí. Porque llegará un momento, un disco como Space Cowboy, en el que todo eso se mezclará y tendrá sentido. Y el resultado, como mínimo, será auténtico.
● En un momento donde todo tiende a lo inmediato y lo digital, apostar por un álbum en directo casi suena a declaración de intenciones… ¿qué queréis reivindicar con este formato ahora mismo?
Queremos reivindicar el directo como el lugar donde la música es más real, sin filtros ni retoques, pero también queremos reivindicar otra forma de vivir y consumir música. Llevamos un par de años intentando defender que las cosas se hagan con más calma, que bajemos la velocidad a la que vivimos y a la que hacemos todo en esta sociedad.
También queremos recuperar la idea de sentarte y escuchar un disco entero, de principio a fin, como una experiencia completa, algo que se está perdiendo en un momento en el que consumimos vídeos de 15 segundos en TikTok y lo queremos todo inmediato. Este álbum en directo sigue exactamente esa misma línea: parar, escuchar y conectar con lo que está pasando de verdad.








